En mis primeras salidas mas de una vez me echaron una mano (no en situaciones tan malas) y algún que otro remolque. La única vez que recuerdo llamar (las demás se me acercaron al ver el motor descubierto) con los brazos y ser ignorado , pude constatar que confundieron mi agitación con saludos. Para colmo resultó ser un compañero de trabajo. Cuando se enteraron en el curro cobramos los dos.

El marengo y el que quiere aspirar a serlo, no pueden serlo de pleno derecho si no llevan la solidaridad y el auxilio por bandera. El que no sigue esas directrices en el mar, es que no ha entendido que el mar no es su medio, que su medio natural es la tierra. Si en algún momento pierde ese cachito de "tierra" en el que va subido puede que entienda (o no, la estupidez humana no tiene límites) donde está y cual importante son ciertos valores en el mar.