Por si alguno no entiende la referencia a la ausencia de limitaciones en el Río de la Plata: en su desembocadura, donde el agua deja de ser dulce, mide 219 km de ancho, es decir, bastante más que las doce millas de límite del título.
Sería una excepción como la travesía entre islas que prevé nuestra legislación para el PER, que en algunos casos supera ampliamente las 12 millas.
