Cita:
Originalmente publicado por Atnem
Sigo pensando que tuviste suerte, pues he visto (en mi barco y en otros) multitud de problemas cuando está el carbono.
En los tangones, (también "encapsulados" en resina) es totalmente necesario utilizar terminales de composite. Recuerdo un tangón que me quedó literalmente como una escoba al utilizar un terminal normal. En su reparación, se puso Duralac "a granel" y aún así volvió a ocurrir lo mismo al cabo de tiempo. Cambiado el terminal por uno de composite, tema solucionado.
En las velas de carbono, las inclusiones en inox (paso de amantes de rizo, etc) provocan siempre ostensibles manchas que denotan lo que ocurre allí.
En los mástiles de carbono, los herrajes en inox (arraigos de crucetas, pasos de driza, etc) son un verdadero problema y hay que tratarlos con mucho cuidado y profesionalidad. Muy a menudo son aún y así el motivo de tener que emprender costosas reparaciones de mantenimiento si no se quiere caer en graves y peligrosas averías.
En los cascos de carbono, ya ni te cuento (aparte de otros problemas de transmisiones Wi Fi de aparatos, electricidad electroestática, etc.). Así que cuidadín con el carbono.
|
Algo he leído que la conductividad es muchísimo mayor en el sentido axial de las fibras (como es normal) que en el transversal.
Así todo, no acabo de comprender cual sería en este caso el mecanismo de corrosión galvánica: si se acumulara agua contactando aluminio y laminado de carbono, podría haber intercambio de iones entre aluminio y agua, pero entre agua y una superficie de epoxi no hay mucho ión que intercambiar, el epoxi es claramente aislante.
Otra cosa sería que cayera un rayo sobre el mástil, seguramente para esa enorme diferencia de potencial una mínima capa de epoxi sería una barrera demasiado debil y la corriente la atravesaría sin el mayor problema.
