Piensa en una cifra de coste que jamás estarías dispuesto a gastarte, la multiplicas por diez, y si quieres dejar un barco que jamás funcionará mínimamente bien en situación de navegar, seguro que quedas corto.

Como sugiere Vent, tendría que ser francamente importante la cifra que te ofrecieran para que te avinieras a llevártelo, ya que donde ahora está seguro que tampoco es gratis...

Suerte, y que el buen juicio y la prudencia te iluminen...

Saludos cordiales
