Wanderer III con 60 años en su tablazón de Iroko corriendo el temporal con un trapito por los mares del sur, de Nueva Zelanda a Chile, la Antártida y Georgia del Sur
propongo llamar
tradicionales a los veleros con profundo pie de roda
y llamar
clásicos a este tipo de veleros de la primera mitad del siglo XX con el pie de roda recortado/quitado (
cut away forefoot)
¡Qué locura, quitar el profundo pie de roda, No sin mi profundo pie de roda (
deep forefoot) exclamaban los tradicionalistas como Tom Cunliffe
Estos barcos que propongo llamar
clásicos fueron en su tiempo una herejía moderna para los tradicionalistas
El diseño es de Laurent Giles, y lo encargó Eric Hiscock, que quería un
Vertue pero un poco más grande, en la cubierta tiene 9 metros de eslora pero es un velero pequeño de 8 metros
Eric Hiscock le puso una pega -con razón-: le vendría bien un poco más de manga, estos barcos ingleses están muy influidos por Scott Russell, el tipo que en 1863 profetizó que "un barco así, que es todo hombros y no tiene cuerpo dentro del agua, aguantará mucho trapo, pero atravesado a una mala mar será propenso a volcar" que es lo que le ocurrió al IMOCA
Hugo Boss cuando averiado se tuvo que quedar quieto parado