Cita:
Originalmente publicado por caribdis
No creo que haya ningún gran empresario cuya motivación sea "dar de comer a sus trabajadores", ni que realmente haya que agradecerle los puestos de trabajo que tiene, las grandes empresas textiles, por ejemplo han quitado el trabajo a millones de pequeños artesanos que vivían honradamente y obtenían un beneficio justo por su trabajo.
El aberrante y antiecológico sistema del usar y tirar está dilapidando recursos hídricos, energéticos y de materias primas. En vez de economías de proximidad en las que los gastos energéticos son pequeños y la comunidad entera se beneficia de las distintas fases industriales, la loca economía neoliberal y globalizadora actual, especula y despilfarra energía y materiales, destruye la cohesión social y fabrica desigualdad...
Hasta el "caritativo" reciclado de ropa usada destruye puestos de trabajo en el tercer mundo, esa ropa que aqui se dona entra en el mercado de paises del tercer mundo compitiendo de manera desleal con la industria o artesanato local, impidiendo su vida y apisonando su cultura...
Para que un loco sin gusto como el del monstruo este de trescientos y pico millones se pueda permitir ese capricho para su (acomplejado) ego, miles de personas fueron explotadas en la cadena que surtió de energía, agua y materiales a este engendro...los ricos no crean nada, son parásitos de un sistema injusto...
 
|
Pues nada paremos el mundo y volvamos a la edad de piedra; y los emprendedores "mecanizadores" a la hoguera.
Como si los artesanos no tuvieran su campo, los ves en el mundo rural por todas partes; y si alguno no es capaz o no quiere adaptarse a los nuevos tiempos pues tendrá que trabajar en otra cosa y punto.
¡Bendito pais! seguir pensando que el empresario es el enemigo es la antítesis del progreso, la típica propaganda extremista que sorprendentemente muchos se han tragado, una pena.
Y dicho eso,
por supuesto que hay mucho indeseable metido a empresario y digno de los mayores castigos pero de ahí a generalizar y pensar que hacer funcionar una empresa es lo mismo que explotar directamente...
En fin, lo dicho, una pena.
Por cierto darle un vistazo a lo que ha subido el nivel de vida y la clase media en esos paises donde ahora están esas fábricas explotadoras. Lo que a nosotros nos parece explotación para otros es una bendición, sobre todo para los que han padecido la explotación directa del estado.
Y ya no digo más.
C`est fini.
Bueno si, que yo también aborrezco esos excesos que mas que barcos (igual en otros campos) parecen muestras de "odioso poder egocéntrico".
Saludos.