Originalmente publicado por LMederos
Buenas tardes,
Podríamos entrar aquí en una seguramente larga e interminable discusión sobre si el motivo para estudiar navegación astronómica es el que la electrónica se puede romper en un momento dado o no es ese el motivo. Pero no creo que sea esa la finalidad del hilo que has abierto. El hecho cierto es que no he visto a nadie nunca resolver un problema de navegación astronómica usando las tablas de logaritmos, utilice el polo elevado en la definición del triángulo de posición o utilice siempre el polo norte como hace el autor de ese libro tan bueno que mencionas. Todo el mundo usa una calculadora. Y entonces no tiene sentido mantener la definición con el polo elevado porque complica innecesariamente el manejo del azimut. Si utilizas el polo norte siempre pues como es obvio (basta mirar las figuras tan buenas que tiene ese libro tan bueno) el azimut se mide siempre desde el N. Y se mide hacia el E o hacia el W dependiendo de que el astro esté al E o esté al W del observador (de lo contrario habrías inventado un nuevo concepto que, sin duda, revolucionaría la navegación astronómica: el meridiaiano flácido). Así que haciendo las cosas como las hace ese libro tan bueno todo es muchísimo más simple, no es necesario ningún criterio de signos, no son necesarias fórmulas. Nada, simplemente hacerse un par de esquemitas y saberse el teorema de los cosenos, más fácil que ir caminando. ¿De dónde viene el asunto del polo elevado y todo eso? Pues de la época en que no había calculadoras y, para más inri, los marinos eran, salvo excepciones, virtualmente analfabetos. Entonces los cálculos había que hacerlos con tablas. Y si defines el triángulo de posición utilizando el polo elevado entonces una de las variables de la tabla, la colatitud, sólo varía de 0 a 90º (definiendolo con el polo norte siempre la colatitud varía de 0 a 180º). Como por cada valor de la colatitud había que tabular posibles valores de varias variables más, reducir a la mitad el rango de variación de una de las variables hacía la tabla muuuuuucho más pequeña. El precio a pagar, es decir, los líos con la medida del azimut, los signos y demás, no importaba mucho pues, en cualquier caso, el marino no lo iba a entender. Y de hecho la tradición marinera más establecida en todo esto ha sido siempre el "copy-paste". Es decir, "yo lo enseño así porque así me lo enseñaron a mi", sin pararse a pensar que hay maneras muuuuuucho más sencillas de explicar este asunto, de explicarlo de manera que se entienda lo que se está haciendo y por qué se hace así y no de otra manera. En opinión del autor de ese libro tan bueno que mencionas no tiene sentido en pleno siglo XXI seguir "enseñando" la navegación astronómica a base de fabricar loros que rellenan unos formularios (los desgraciada y lamentablemente famosos tipeos) sin haber entendido lo que están haciendo. La consecuencia de "enseñar" de esa manera es el enooooooorme porcentaje de flamantes Capitanes (de Yate y también profesionales) que pasados dos meses de haber aprobado el examen ya no se aucerdan del tipeo y, naturalmente, les pones un sextante en la mano y no saben que hacer con él. Así que en opinión del autor de ese libro tan bueno que comentas lo que han hecho es simplemente perder el tiempo y el dinero que han pagado para que les "enseñen" de esa lamentable manera.
Me consta de buena tinta que ese es el motivo del autor de ese libro tan bueno para usar siempre el polo norte en el triángulo de posición.
Saludos,
Luis Mederos
|