O quizás sea una muestra más de que el hombre es el único animal que acostumbra a tropezar dos veces en la misma piedra.
En un caso así estaría más que justificado que la companía de seguros se desentendiera de su responsabilidad por presunto fraude por parte del asegurado, o cuando menos por tentar la suerte mucho más allá de lo razonable y aceptable en clave de coberturas.
Lástima de barco!

Saludos.