Al que le guste lesionarse golpeándose con los cantos angulosos del interior, adelante.
Al que no le importe limitar su plan de navegación al mediterráneo costero veraniego, adelante.
Al que no le importe pagar carísimo por algo que tiene fecha de caducidad y mal envejecimiento, adelante.
Al que no le importe que el modelo que por fin puede comprar sea más caro y más malo que el mismo modelo de años atrás, adelante.
El que no le importe que una trasluchada le arranque la cubierta, adelante.
Al que no le importe que el motor se pare por un duende electrónico, adelante.
El que quiera tener una orza de tres toneladas sujeta con tres tornillos a un trozo fino de plástico y cristal, adelante.
El que quiera comer en el mierdonal o en el cutre king, adelante.
