A mi lo que me parece un ejercicio de credulidad gratuíta es pensar que la gestión privada puede tener algún tipo de ventaja a medio plazo sobre la pública.
En primer lugar, aparece un componente de lucro del cual la gestión pública carece. Corolario de ello está el cortoplacismo, las inversiones deben ser lucrativas a corto plazo, nunca a largo.
Después, de las pretendidas ventajas de la competencia, si no hay un control público sobre ella, vemos como rápidamente se establecen acuerdos de precios en contra del consumidor, o se acaba directamente en el monopolio o el gigantismo avasallador..
Y se está manipulando la opinión pública de manera desaforada para tratar de convencernos de que los fallos de lo público son endémicos, no tienen remedio y que la solución está en lo privado, cuando los fallos son siempre fallos, y hay que atacarlos directamente y solucionarlos, no tirar la casa para solucionar un cristal roto..
Un saludo
