Hay muy pocas fotos, porque la lluvia no nos abandonó prácticamente todo el día.
Txema, sacó algunas en el procedimiento de salida

hasta que el patrón se puso serio


y guió una salida PERFECTA, con un cruce con el Griffon que venia de detrás de la línea rodeando la boya con algunas dudas sobre preferencias que Axier en una clase magistral nos aclaró en la post cena. Razón Txema

y es que este proa es mucho proa, y trimer, y táctico, y caña, en fin un lujo inmerecido; agradecido y disfrutado a tope. Total a cambio de trabajar y una tortilla de patata (pero bueno, ¡qué tortilla!) que ya es mítica en el Cocô.
