Habría que distinguir entre las que se apuntan a un bombardeo, te acompañan y pescan, porque les gusta compartir tu afición incluso aunque no les guste demasiado, les divierte, etc., y las que tienen la pasión de la pesca que tenemos los que somos pescadores. Ambas son una delicia, no se me ocurre mejor compañía, (igual de buena si, pero mejor, no) y las que conozco del segundo grupo, son pescadoras
extraordinarias.



