Estudiemos la maravillosa historia común y aprendamos a comprenderla y amarla.
Seamos críticos con ella: Por ejemplo, que Roger de Lluria fuera un grandísimo almirante, tal vez el primero de una larga lista, no obsta que cometiera actos de una crueldad obscena.
Ya se que eran la costumbre de la época, pero no por "ser de los nuestros" lo ignoremos.
Y eso en todos los casos.
Asimismo, en las cuestiones con varias interpretaciones, no escojamos aquella que nos parezca mas patriótica, sino la que nos parezca mas cierta: ese es el verdadero patriotismo.
(Ya sabéis aquel dicho de que quien no conoce la historia está condenado a repetirla...una y otra vez)
En cuanto a los héroes lo son independientemente de la razón de la causa que defendían, solo por su sacrificio o su éxito, en todo caso por cumplir con su deber.
Existen en West Point estudios sobre la doctrina filosófica del Profesionalismo, entendida como la que surgió entre los militares estadounidenses que sirvieron fielmente durante su guerra de Secesión en uno de los bandos siendo sus ideas las del otro.
En nuestra historia, desgraciadamente, han habido mas guerras civiles que extranjeras, considerando las primeras aquellas libradas entre el rey y diversos de sus reinos (Italia, Flandes, Portugal...) como contra partes del propio (Sucesión, Guerra del francés considerada como absolutistas contra liberales "afrancesados", Independencia de las naciones de Iberoamérica continental, civil de Cuba, Carlistas, Civil...)
Un sinnúmero espeluznante de sangre, destrucción y generación de pobreza material e intelectual.
Pero los que allí lucharon lo hicieron (aunque obligados muchos de los de a pie) con valor e idealismo. Apreciémoslo.
Y pensemos que reconocer a Nelson no es menospreciar a Churruca, que en Trafalgar, los franceses no lo hicieron tan mal, que los bandos perdedores tuvieron sus héroes y que, gracias a Dios, estas guerras y las demás, ya acabaron.
Y es que la historia no es blanca o negra, sino mas o menos gris...
