El problema es que la avaricia rompe el saco, y cuando un puerto lo acaba manteniendo el usuario del 70% de las plazas de amarres y queda otro 30% sin ocupar, está mucho más cerca de un abandono masivo y de la banca rota que si estuviera lleno a rebosar con precios más asequibles. Es una cuestión meramente estadística.
Es mucho más probable que unos pocos consideren que se ha colmado el límite de lo sostenible y abandonen,que no el que un colectivo numeroso abandone cuando el servicio que se le ofrece guarda un equilibrio precio-servicio.
Nunca había visto los Clubs que frecuento con tantas plazas libres como ahora ni nunca las había visto tan caras e inasequibles como ahora.
A pesar de recaudar tan altos precios, no tengo ninguna duda que los Clubs tenían una cuenta de explotación mucho más saneada cuando sus puertos estaban llenos a precios asequibles,que no cuando los ves medio vacíos y a precios astronómicos.
Teniendo en cuenta que todo ello repercute en los gastos generales de mantenimiento de un amarre, a los precios astronómicos de cesión de los amarres se suman precios astronómicos para luego mantenerlos, y de ello no puede surgir nada bueno para el sufrido usuario que acaba abandonando.
Saludos
