Coincido totalmente en que lo que condiciona la dificultad de manejar un barco no es la eslora sinó la disposición de la maniobra y la actitud de la tripulación a la hora de apurar o no las maniobras.
La diferencia de confort entre un barco justo u otro amplio y voluminoso para largas navegadasde no tiene color, y ello no ya solo en reposo sinó en plena navegación.
Una travesía de treinta horas con dos palmos más de francobordo y tres nudos más de velocidad puede marcar la diferencia entre llegar agotado o fresco como una rosa...
Personalmente he navegado siempre con mi esposa, con o sin otros acompañantes según se presenten las circunstancias.
Con poca tripulación rizas antes o llevas el génova más pequeño, pero cualquier maniobra que hagas en un barco grande respecto a otro pequeño marca la diferencia en cuanto al espacio del que dispones, los movimientos mucho más lentos del barco, el equilibrio más estable de que dispones etc etc.
Evidentemente un génova de cincuenta metros tira mucho más que otro de la mitad, pero si el winche está correctamente dimensionado el esfuerzo es el mismo, y la maniobra básica idéntica en un barco grande que en otro pequeño, salvo que te líes a izar spís de ciento treinta metros a dos con viento fresco, o en solitario.
Cuando el programa de navegación que anuncias es " todo el mediterráneo",de lo que se colige muchas horas de navegación, si el presupuesto no lo impide, 40" son más recomendables que 35, y 43" o 45" más que 40", tanto si vais dos como por supuesto si vais cuatro.
Por otra parte, siempre en función del diseño de casco y concepción de maniobra, encontrarás barcos de 35" o incluso menos complicados de llevar bien con cinco o más tripulantes a bordo ( como los 3/4 ton. IOR) que no barcos de crucero de 40". La mayor, con lazy jack y lazy bag y carros de rodamientos en el grátil se controla sin la menor dificultad en un 40", pudiendo crear menor dificultad que una enrrollable mal ajustada.
El único inconveniente, a mi criterio, de un barco grande en determinadas zonas, es el coste exponencial de los amarres, máxime cuando es habitual que vayan de metro en metro hasta los doce y de ésta cifra salten a quince metros por agúnque principio extraño que no he sabido aclarar.
Saludos
