Me crié con la TVE de la época (¡ha vuelto!), la asignatura de FEN, la historia como crónica de las glorias pasadas y las biografías como hagiografías.
Durante la transición, como reacción normal a tantas exageraciones y halagos desvergonzados a los que estaban y a los que habían estado, se publicaron libros mas críticos.
Desde los de pura leyenda negra hasta los de los impresionantes historiadores hispanistas ... ingleses.
Entonces fue cuando aprendí a amar nuestra historia.
Porque no parecía un cuento de los hermanos Grimm, tenía lógica y discurso.
Y al haber "sonrisas y lágrimas" permitía verla como algo real y no impostado.
Pocos historiadores españoles actuales hay que no se desesperen al acceder a las fuentes nacionales, pocos hay que no sientan resistencias a poner una nota a pie de página citando alguna fuente de nuestros entonces mas laureados historiadores de la época...
Y es que, la fase de crítica feroz a lo nuestro, no hay que olvidarlo, fue una reacción al mas exacerbado patrioterismo que jamás se haya visto.
Recuperemos nuestra historia real, que tiene mucho que ofrecer, pero aunque el propósito de estos hilos sea dar a conocer y, tal vez, contrarrestar propagandas ajenas, no olvidemos que la falta de imparcialidad lleva al rechazo:
Cualquier exageración clarísima lleva a un observador imparcial a considerarnos una fuente nada fiable de exaltación patriótica acrítica y desacredita los hechos que intentamos reivindicar.
