¡Os acordáis que tenía un caíman en el velero?
Tú ten cuidado que no te suba por la popa. Cuando estuve por tu pueblo me contaron muchas historias para no dormir de los bichos esos y la verdad están por todos los lados. En la autopista a los Everglades estaban espesos. Con unas lagartijas tan gordas da un poco de yuyu
