Con un Puma 24, en la primera mitad de la década de los '90, embarrancamos
con un banco de arena, entrando en la ría de Isla Cristina. Para sacarlo, nos
"recolgamos" de los obenques, mi amigo Diego y yo, mientras que el cofrade
El Rezón, daba máquina atrás. Como quiera que eran unos kilos los que
aportábamos a la escora, conseguimos sacar el barco. Al ser dentro de la ría,
la mar estaba llana, pero el fuerte viento soplaba justo en contra de nuestras
intenciones.
Salud y
