Si un temerario se compra un Yate para su uso personal, lo hace a través de una empresa, cuyo objeto social nada tenga que ver con la explotación del mismo, y además contabiliza como gastos sociales los propios de su manutención, me parece totalmente justificable que Hacienda le meta un buen puro, nada que objetar.
Ahora bien, lo que quizás no sea ya tan correcto es que descubierto similar fraude,se dé inmediatamente a conocer un caso aislado o minoritario, en cualquier caso, como la lacra que impide salir adelante al país, y se ponga un caso así en boca de quienes ni siquiera son conscientes de que posiblemente ellos en su conjunto sí son la lacra del país por vivir a costa del mismo sin dar golpe...
Efectivamente, que fuerza moral tiene la Administración para concienzar al contribuyente que ya paga más del cuarenta por ciento de sus ingresos, pudiendo llegar al cincuenta y seis en alguna Comunidad, cuando en otras es el propio gobierno quien subsidia durante décadas a auténticas multitudes que consideran más cómodo pasarse el día en el Bar de tertulia y jugando al dominó que no trabajando o siquiera intentando trabajar.
Una administración que gasta miles de millones en el PER conociendo hasta que punto detrás de similar dispendio hay todo una práctica de pasarse toda una vida sin pegar golpe y viviendo a cargo del Estado carece de fuerza moral para señalar con el dedo a quién habiendo pagado en muy pocos años lo que muchos no pagarán en toda su vida, hayan caído en el error o en la picardïa de intentar evadir parte de sus obligaciones fiscales.
Con ése comentario no quiero justificar en lo más mínimo cualquier fraude, por pequeño que sea, sino poner de manifiesto que de segün que fraude individual se hace una montaña, y si se trata de analizar que determinadas prácticas multitudinarias puedan constituir un enorme fraude, si politicamente no da rendimiento, la administración implicada mire hacia otro lado....
Tampoco me parece acertado que por el mero hecho de adquirir un barco su propietario entre automáticamente en el Club de contribuyentes a vigilar como posibles defraudadores, o lo que es lo mismo, que los barcos sean considerados signos externos cuando sus propietarios no tienen porque seguir un modelo homogéneo de ritmo de ingresos ni de gastos.
Saludos cordiales.....
