Pues sí, algo parecido... Mi pecado fue haber hecho un curso de vela en mis años mozos. Después de muchos años de inactividad, se me ocurrió la terrible idea de alquilar un crucerito en Italia... y se me reactivó el gen marinero, creo que de forma irreversible. Ahora estoy a vueltas con el PER, el teórico ya aprobado por libre, hechas las prácticas de vela, y esperando que haya grupo para motor y radio. Aunque me temo que hasta la primavera no habrá nada.
Y mientras tanto, buscando la forma de encontrar una forma asequible de tener en qué navegar. Ya veo que no es un camino de rosas, pero sí que es posible. Y gracias por exponer tu historia, y a los demás cofrades que han aportado mucha información y muy útil. Así ya se puede ir con conocimiento de causa y ahorrando más de una metedura de pata.
