Re: 4 maravillas que hace el mar con nuestro cerebro
Además de navegar y mirar el fuego de la chimenea con la luz apagada, disfruto cuando sopla viento muy fuerte. Si es invierno, bien abrigado y con capucha, sentado en uno de los botes que yacen boca abajo en la arena, recibiendo los rociones en la cara.
Si estoy en casa, abro un poquito la ventana para oirlo silbar al pasar por la rendija. También, hago lo mismo cuando estoy en la cama, en invierno, pensando en una mar embravecida y espumosa, acompañado del silbido; si hay rayos mucho mejor.
De hecho cuando vivía en un pueblo de Tarragona, donde eran muy frecuentes las tormentas con aparato eléctrico, subía a la terraza para verlas. Es el meteoro que me atrae como un iman, a pesar de haber muerto una alumna y su padre, por la caída de un rayo.
Cuando llueve y llega la hora de ir a la cama, despliego la capota de la ventana del dormitorio para que el ruido de la lluvia sobre ella me sirva de nana.
MMI PADDE Y MMI MADDE SSON PIMOH HEMMANOH Y YYO HE NNACIO TAN NONMAH.
Rebe
__________________
www.dubhe.es /http:/ 
SOCIOS DE ANAVRE 2041 y 2042
|