Por Dios qué tristeza, qué catástrofe.
Algunas veces fui a fondear y a comer a la Perdiguera cuando estaba el chiringuito -que quitaron por su alto impacto ecológico

- y también en otras zonas del Mar Menor y siempre me llamó la atención la cantidad de vida que tenía. Era fácil ver peces aguja de estos que son primos hermanos de los caballitos de mar, y el fondo lleno de conchas de berberechos y almejas. Estaba realmente lleno de vida.
Luego llegó el tema de las medusas, año sí, año no, pon redes, quita redes, etc.
Pero de verdad me pregunto qué ha pasado estos dos últimos años. Qué depuradora ha dejado de funcionar, qué nuevo fertilizante se está usando en qué finca, qué nuevo emisario se ha instalado o cambiado de sitio.
Desde luego, sin ninguna duda, algo ha cambiado en los vertidos al mar menor estos dos últimos años para que ahora esté muerto.
¿Va a investigar alguien?, ¿Algun fiscal?, porque si comerse un lagarto en la sierra de Madrid es un delito, qué no será los vertidos que han causado la muerte del Mar Menor. Si lo investigan encontrarán al culpable o culpables y también parte de la solución. ¿Lo investigarán?
Y la "solución", ¿Aplicarán una solución eficaz y ecológica?
De momento y por algunos años que quisiera fueran pocos, el Mar Menor no va a ser un destino apecible. Y tampoco los pueblos y urbanizaciones de su ribera porque ahí ya no hay quien se bañe.
En fin. Qué tristeza. Qué catástrofe. Qué negligencia. Qué lástima. Qué crimen. Qué dolor.