(Morte a Venezia, Luchino Visconti, 1974)
La música es triste de llorar a moco vivo.
el trágico peregrinaje de Dirk Bogarde por Venecia. De la mano de Thomas Mann, visto por Visconti. No sé qué escena pondría por eso pongo solo el adagietto de la sinfonía nº 5 de Mahler que le va que ni pintada a la Venecia decadente y triste.
Para mí, sin la música de Mahler tan triste, es y será siempre la
Serenissima