En vez de probar al tuntún, sube a alguien bueno, pero bueno de verdad, al barco, que os oriente.
Muchas veces, lo mejor de estrenar una vela buena, es la jornada con Iñaki Castañer, Laureano Wizner, etc.
O sino un par de niños de vela ligera, uno al timón y otro a la mayor. Pero lo ideal es que el barco vaya bien trimado de antemano.
