Independientemente de lo que diga la norma, yendo con una mierdecilla de barco ágil para llevar a cabo cualquier maniobra que permita salirse de un rumbo de colisión, me parece una provocación y una impertinencia obligar a un barco de gran tonelaje lanzado a velocidad de crucero a modificar su rumbo solo por el hecho de que tengo preferencia.
Por otra parte no veo la necesidad de correr el peligro de que me partan en dos solo para quedarme con la satisfacción de asgurar que me asiste la preferencia.
Coincido en que en lugares angostos lo más seguro es cumplir siempre la norma, pero ello ha de tener sus excepciones cuando se trata de evitar meterse innecesariamente en peligro si está en nuestra mano evitarlo.
Posiblemente se trate de una opinión poco ortodoxa pero asï lo veo.
Saludos
