"Para un patrón, es una deshonra
dejarse arrebatar el timón por las olas
y entregar la nave a la tormenta.
Digno es de alabanza quien,
aún naufragando,
fue vencido por el oleaje
aferrándose valerosamente a la caña
con tenaz energía."
Lucio Anneo Séneca, máxima 274
