Está al laito de mi puerto Miah, la parra. Antiguamente la carretera de acceso tenía una pared que frecuentabamos muchos para echar un ratito de escalada. En esa misma carretera hay un barranco que da a una cala preciosa llena que antes (ahora ya no lo sé porque llevo 5 o 6 años sin bajar) se llenaba de estupendos chicos macizorros en bolas. La pena es que casi todos iban con sus parejas, tambien chicos.... y no había ná que rascar ¡¡aisss qué despedicio poldiossss!!
