Acepto esa ronda y

, apunto tu nombre grumete Bykique y luego me quito el sombrero

.
Pero por Dios ten cuidado que en algún rincón oscuro de este antro, anda un tal Pérez Reverte que puede tomarse a mal tanta osadía y atrevimiento y te haga sentir su frío acero sobre tu desnuda garganta hasta hacer postrar tus temblorosas rodillas sobre el suelo

.

