Me acuerdo de aquel que sacó el barco al varadero y le ató unos bidones de 200 litros a las bandas para subir la linea de flotación.
Luego enfiló la bocana hasta que encalló. Echó el bote al agua, fondeo un ancla y se puso a tirar como un poseso con el molinete.
Hasta que salieron disparados los bidones a los lados como cargas de profundidad.
Ahí paso la noche. Al día siguiente consiguió salir.
Mira que nos reímos esa temporada tramando planes, a cual más marciano, para sacar los barcos...

