Cita:
Originalmente publicado por Yoryin
Hola cofrades, antes de nada un saludo y una ronda de buen ron para todos.
Soy nuevo en el foro aunque asiduo lector del mismo desde años.
Acabo de comprar un Snipe, hace mucho qué no navego y todavía no me estoy animando a navegarlo como el mayor experiencia en el barco.
Ya que mayormente navegaré en un lugar donde hay muchas playas. Hay alguna posibilidad de transformar el timón en abatible?
Gracias Saludos y otra ronda amigos.
|

Qué bonitos recuerdos tengo del "pájaro". En su día me planteé la misma idea, me fastidiaba tocar con el timón en el fondo cuando calculaba mal y me daban envidia esos 470 y 420 que se podían arrimar hasta la orilla.
El problema está en la forma de la popa y del conjunto de la caña y timón. Si no recuerdo mal en los 470 y 420 los patrones podían directamente sacar el timón en el último momento porque sus bañeras llegaban hasta el espejo de popa, con presionar el pestillo que retenía el timón (y que estaba arriba de todo con muy fácil acceso) ya estaba, además su caña y timón son relativamente pequeños y fáciles de sacar y poner flotando. En el Snipe tienes una caña enorme molestando y que se tiene que encajar en el timón, los cabos del trapecio que van a la botavara también molestando en medio, y encima los anclajes del timón quedan muy bajos en el espejo y tienes que tantear a ciegas en dónde están. Y todo sin contar con el problema de que desde dónde termina la bañera hasta el espejo tienes cerca de 70 cm de cubierta sobre la que reptar para llegar a los pestillos.
No es nada práctico
Algunos barcos de vela ligera tienen un invento en el que la pala del timón está partida en dos mitades unidas por bisagras, la parte inferior flota y con un cabo la hacen subir y bajar. Si, también me paso por la mente adaptar esto a mí timón, gracias a Dios los timones de Snipe no flotan y no intenté serrarlo por la mitad, menudo horror habría montado.
Si estás pensando en competir algún día dentro de la clase los jueces no admitiran tu barco si le modificas ese timón. Déjalo correr y afina el ojo para darle la orden al proel de tirarse para detener el barco y no rozar el timón, que hagan algo útil


Sin miedo con el pequeño, es un barcazo que mantiene el tipo en las peores condiciones, que perdona los errores que cometemos los patrones inútiles como yo, y que como barco escuela no tiene precio lo que se aprende con él.