
Hola, amigos. vaya por delante que no soy armador de este barco, pero sí de su tío-abuelo, el Sangría. Me gustan las soluciones simples y busco aplicar el principio "Kis" a todas las modificaciones que llevo a cabo en el barco (no digo "mi" barco porque me parece más bien que soy yo de "su" propiedad, o al menos que estoy más a su servicio que él al mío

)
Parece que el problema de llevar el fueraborda en el cofre es la cantidad de caracolillo que cría...

La solución para endulzarlo en una bolsa es fantástica por su simpleza y por lo poco que ocupa y cuesta el invento. La sugerencia que hago, sin haberla meditado mucho, la verdad, para que penséis en ella si os parece, es la siguiente: si quitarla y ponerla es cosa rápida y fácil, por qué no dejar la bolsa de hule siempre puesta -cuando el barco no navegue, claro está- con agua dulce un poco clorada ? A lo mejor así alargamos mucho el mantenimiento y el consumo de ánodos...

