El actual armador de mi último barco, y cofrade, ya sabe que dije que todo normal, que no me despediría del barco... y al final, en cuanto rebasó el pantalán, me fui corriendo hasta el final del mismo para hacerle un par de fotos que guardo como oro en paño. Eso sí. Estaba convencido de que ese barco tendría una vida que yo nunca pude darle. Y así ha sido. Me siento feliz de saber que el nuevo armador está feliz con él. Creo que siente lo que yo querría haber sentido. Pero no pude...
Del anterior, no tengo ningún documento gráfico de su partida. Incluso creo que le di las llaves y toda la documentación y firmé los documentos en el club para que se lo llevara cuando pudiera. Creo que me llamó el nuevo propietario para decirme que se lo llevaba al día siguiente o ese fin de semana. No sé. Pero es muy cierto que cada vez que veo que venden un Coronado 25 miro la matrícula por si es el que yo tuve. Me gustaría saber de él.
Si, ya, que soy un nostálgico... Pues si.
Va por ellos. barcos y armadores...


Agustín