la situación que describes, es de lo mas común, especialmente al principio cuando te hace mas ilusión compartir con la familia el estreno del barco, que intentar salir unas cuantas veces con cualquier colega que te enseñe un poco, o incluso salir solo e ir conociendo un poco como responde.
respecto a lo técnico, ya los cófrades han apuntado las soluciones a esa situación, que pudiera ser cualquier otra que derivaría en los famosos nervios y gritos....
a mi me dio muy buen resultado poner a todos los tripusoles justo después de los primeros gritos, ordenarles a cada uno que pillaran un cabo de los stoppers y que estuvieran atentos a tirar de él a mis ordenes... lógicamente no hizo falta tirar de ningún cabo, pero creo que el efecto de estar pendiente del cabo y no estar en la bañera solo mirando como el agua corría por la regala, fue como un bálsamo.. ni un solo grito mas.
esto me dio el tiempo suficiente como para aproar el barco... arrancar motor... recoger Génova y desventar mayor con la escota...
me habría resultado imposible con mi poca experiencia y con la tripulación que llevaba hacer una maniobra de toma de rizo si antes tirar a todos al mar, o caerme yo

comentar también, que después del susto procuré no forzar la situación con la almiranta y salir unas cuantas veces con buena meteo, sobre todo para no sufrir un abandono de buque definitivo por su parte...
en la actualidad... los 20 nudos de viento no son ningún problema... y los disfrutamos totalmente a bordo.
suerte,
