La familia Damien, al igual que los Dalú y Defer tenían sobre todo versiones con el timón exterior, colgado por la popa.
Esto hacía tener un espejo grande y que llegaba desde cubierta a flotación.
Un defecto común de los tres es que, según como hubieras "reforzado" o como estuvieran distribuidos los materiales al hacer los interiores, "clavaban" la popa dentro del agua.
Poco, pero suficiente para que algunos puristas se enfadaran por la rotura del flujo de agua.
Además, para "ir lejos", la instalación de un timón automático de viento se hace difícil pues cuando este mueve el timón, el agua desviada por la pala incide en el fletner y el sistema se vuelve loco: Quedan demasiado cerca el uno del otro.
En las tres goletas iguales de que hablábamos el otro día, también de Joubert, en la primera ("Favorita") le hicieron posteriormente lo mismo: un alargamiento de las líneas de agua y dejar el timón en un skeg, con el eje atravesando el casco, y aprovechando en este caso para dejar una magnífica plataforma de popa.
