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Originalmente publicado por caribdis
A mi no me convence mucho esa modificación, el timón en el espejo es lo más simple que hay y perfecto para elevarlo..el mecanismo ese que han hecho para hacerlo abatible me parece un horror, la pala es minúscula y no tengo ni idea de cómo se mantiene abajo...
Con un timón en el espejo se puede poner un piloto de viento muy sencillo con un fletner por popa de la pala. Que la pala del piloto esté cerca de la pala principal imagino que afectará según el piloto que sea, y muchos pilotos se pueden colocar incluso descentrados.

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Completamente de acuerdo.
Las ventajas de un timón fijado en la popa me parecen superiores a sus inconvenientes, sobre todo para un viajero que no quiere tener que depender de astilleros ni varaderos en lugares donde tal vez no los haya.
Están mas expuestos a los golpes contra el muelle (además, en algunos países, los muelles sobresalen bajo el agua).
Pero se pueden sacar y poner con una driza para su reparación y mantenimiento. Y los ves desde cubierta. Tanto sus pinzotes como su distancia al fondo.
No dudo que ahora haya un surtido de pilotos de viento suficientemente extenso como para encontrar uno adecuado para el caso.
Mi experiencia negativa fueron los diversos intentos que ¡al final funcionaron! (mas o menos

) de instalar un magnífico Aries en uno de esos barcos y los problemas que daba el flujo de la pala a corta distancia.
En cuanto al sistema de orza pendular "ancha" de caja pasante es, también, uno de los mas adecuados para el mantenimiento por parte del mismo skiper.
Permite meterse dentro de la caja (o, al menos, alguien pequeñito y de lado) y, por ejemplo, rascar y pintar.
Permite izar la orza con una driza y sacarla por cubierta, tanto estando a flote como varados.
Y en caso de embarrancada, la fijación de la misma, cede como un fusible y se levanta sin transmitir mas daños al resto de la estructura.
Todo ello son opiniones personales tras pensar en ello y mirar mucho lo que se hacía en su momento, pero dichas reflexiones y balanceos entre ventajas e inconvenientes se refieren solo a un caso muy concreto: embarcaciones de acero de 36 a 45 pies hechas o acabadas por amateurs y diseñadas para viajes largos.
Hoy día la situación sociopolítica y económica de muchos países costeros e insulares ha cambiado mucho, y es posible que el auto-mantenimiento no sea tan necesario.
