¡Ah!, Entre las habilidades náuticas de la Almiranta, se me ha olvidado mencionar una que vale su peso en oro: es capaz de convertir un barco en un 5 estrellas Michelin a flote.

Aquí los macarrones con tomate y la sopa de sobre han dado paso a la cuarta dimensión gastronómica: rollitos de salmón ahumado con queso, guiso de caballa con patatas, y hasta tortitas con nata para los grumetes, por poner unos ejemplos... ¡¡y esto es capaz de hacerlo cuando llevamos 10 días sin tocar puerto!!
Saludos y
