La verdad es que fabricando pilotos de viento no se hace rico nadie debido a los pocos que se venden al año, pero Yves Gelinas, toda vez que hubo inventado y probado en navegacion
su modelo , puso al yerno a fabricar unidades en Canada y empezo a ganar lo suficiente para pegarse sus travesias sin pasarlas famelicas como anteriormente, que ese era su maximo objetivo empresarial.
La peculiaridad de su mecanismo es que no emplea piezas de transmision intermedias como engranajes reductores que generen perdidas de sensibilidad por rozamientos parasitos, y sobretodo el control de
overshooting (cuando la pala del servopendulo se sale del agua en una escorada por exceso de correccion de la guiñada) que consigue de la misma tacada.
Lo notable es tambien la fidelidad a su barco, un Alberg 29, que ha mantenido desde el principio y a lo largo de 30 años de travesias...eso es amogg...
