Bueno, sigamos con algo más escabroso
Os había comentado que con respecto a los elementos iniciales (ver primer post) se han ido realizando cambios sobre la marcha. En ese sentido con Antonio es un placer, siempre abierto a cualquier iniciativa del armador y proponiendo ideas en base al plan de navegación, o a deseos particulares.
El primer cambio que hice fue el de meter un WC marino en lugar de uno químico. Y es que la parte más importante de la tripu no quería ni oir hablar de "eso que es lo mismo que el orinal del sobrino". Donde esté un WC bien fijado que se quiten las tonterías.
La verdad es que no soy muy amigo yo de los químicos, y ya en un crucero de fin de semana (ni hablar ya de uno de cinco días) sin tocar puerto ...
Allá que dimos luz verde a empezar a perforar el casco. Un 22 pies tiene poco sitio donde meter un WC, y menos el tanque de grises/negras, así que Antonio busco un WC pequenísimo, y tuvo que inventar un tanque sacrificando el armario de una banda. Se hizo en fibra, según los cálculos que marca la legislación, con sus filtros de carbono, y las famosas válvulas para descarga que luego no hay en ningún sitio

Amén de las salidas bajo el casco para descargas a 12 millas y demás
Aquí el material (junto a la bomba de agua):
Se metió el WC bajo el hueco de la cama de proa (perdiendo de nuevo algo de estiba, aunque ahí suele ir el WC químico de todos modos):
Y por último el tanque de grises/negras ocupando el lugar del armario de estribor:
Esta fue una de las decisiones más arriesgadas para mí, no sólo por la pérdida de espacio de estiba, sino porque todo este tinglado podía ser una fuente de problemas (perforación del casco, tuberías, posibles pérdidas u olores

) y supongo que os parecerá a muchos incluso un error, pero había un bien mayor, ganamos en habitabilidad en crucero y en satisfacción de personas VIP, o qué no haríáis vosotros para que vuestra pareja se os monte bien a gustito en el barco aunque sea una vez?


