Yo rompí mi Solé Mini 26 justo antes del verano. Entre unas cosas y otras (desmontarlo todo, mecanizar el cigüeñal, la biela, varios etcs...) subía una pasta.
Y siempre con la duda de que la reparación fuese fiable. Además del tiempo necesario para todo el proceso.
La solución: cambiar lo que llaman la "cabeza aligerada" (o algo así).
Es decir, el bloque motor entero, sin reductora, intercambiador, bomba de agua salada, alternador...
O sea, motor prácticamente nuevo (llegó de Solé en negro y con las marcas de Mitsubishi), dado que el resto de los componentes estaba en buen estado.
Además, dado que el 26 había sido sustituido por el 29, gané un par de caballos.
Reparación rápida, segura y por un 60-65% del precio de un motor nuevo.
No sé si con un Yanmar se puede hacer algo así...
