Philippe Stark será un gran diseñador de sillas, pero si a un barco le pones la proa mucho más baja que la proa, da toda la sensación de que se va a clavar en una ola para nunca más salir...
Ya se utilizó esa línea en los grandes castillos de popa de galeones y naos, pero problablemente tenían una justificación práctica, como elemento de defensa ante ataques, y desde luego, no creo que les favoreciera en navegación ni en estética..
