Bueno, yo soy transgresor de supersticiones en general. Me encanta lo de cruzar bajo una escalera, cruzarme con gatos negros, que se rompan espejos (dicen que es por aquello del alma), cambiar el nombre de los barcos, salir a navegar en martes y trece, pasar de amuletos y demas parafernalia para un fin determinado, etc.
Y la verdad, no puedo quejarme del resultado, llevo toda una vida asi!
Sinceramente, no creo que sirva para nada preocuparse por cosas así.
