Bueno señores. Esto ha tocado a su fin. Un lujazo seguir la Vendee con vosotros. A parte de entretenido, la mar de didáctico. Gracias a todos los que me habéis ayudado a descubrir la navegación oceánica. De verdad. Pero sobre todo gracias a esos 29 héroes, que han conseguido de una forma u otra, trasladarme al gran sur, doblar el cabo de hornos, cruzar los doldrums, o vivir la emoción de cruzar de regreso el canal de Les Sables, con lo que me jode el reconocerle de esta manera a los franceses lo que envidio su afición por este deporte. Enhorabuena.
Hasta la próxima.


