Efectivamente, para comprar un barco necesitas el dinero, pero si lo tienes nada te obliga a precipitarte a comprarte un barco, lo guardas y cuando lo tienes v
claro lo haces.
Quien no ha navegado nunca en un velero y desconoce en absoluto que tipo de navegación acabará haciendo ( una cosa es querer y la otra poder, o incluso llegar a pensar que querías y luego darte cuenta que ni tan solo eso...) es imposible que acierte en la elección. Si ya es dificil acertar cuando tienes claro lo que necesitas o deseas, no veas si de entrada lo desconoces.
Por otra parte veo que el tópico de que hay que tener un velero que pese horrores, con cantos vivos , adornos de óxido que disimular en cada esquina, porque te dará la enorme seguridad de que pasará por encima de las rocas sin un rasguño y te permitirá mear a barlovento sin desequilibrarte cada vez que pases el cabo de hornos etc etc, cuando lo deseable es tener un velero ágil y gobernable que te ayude a no tener que pasar por encima de ninguna roca, cuando lo más seguro es que jamás pases el cabo de Hornos ni nada que se le parezca, cuando si realmente te gusta navegar pronto entenderás que es infinitamente más agradable poder emplear todas las horas que pases a bordo haciéndolo y no bricolando....
Ante similar situación no me compraría ningún barco antes de haber navegado asiduamente en otros y distintos barcos, hasta tener bien claro que se ajusta a mis preferencias y previsible uso que voy a darle.
Una vez afinado mínimamente por donde van los tiros, acabaría comprándome el modelo más popular posible, aquel que si un día cambio de idea, o me surge una urgencia , o vea que aún así me he equivocado,tenga una cierta esperanza de poder venderlo, o que si quiero regalarlo ( solución siempren lanteable cuando estás atrapado en los gastos inevitables de mantenerlo) alguien esté incluso dispuesto a aceptarlo, cosa que no ocurre con todos los barcos.
Suerte
