Pero bueno, ni que fuera la Fosa de Las Marianas.
Que yo recuerde, en tres ocasiones se me han caído en puerto distintos objetos: una gafas graduadas, un carnet de conducir (tengo que decir que el carnet salió volando el solito cuando saqué mi cartera del bolsillo) y una pulsera que me había regalado la parienta.
Las tres veces me zambullí, tanteé el fondo con mucho cuidado (e imprudencia por el riesgo de cortes

), y recuperé los tres objetos.
Sí, sí. Ya sé que está prohibido bucear en puerto. Pero es que no me tiraba para bucear: me caía al agua y ya de paso...
