Cualquier sistema en el que el tubito no lleve su extremo exento y al aire, sino unido para desaguar al escape, en cualquier punto, es una fuente potencial de problemas.
La forma ideal es un tubito vertical, abierto en su extremo superior y lo bastante largo como para que la columna de agua compense la presión que el rodete genera en el punto más alto del codo antisifón. Como a menudo esa presión es considerable, la altura de que debe alcanzar el tubito resulta inadmisisble y se usa una válvula, que te obliga a revisiones frecuentes, porque de lo contrario acumula sal, deja de funcionar y empieza a salir agua salada por la admisión del aire.
En mi caso lo que hice fue añadir un trocito de tubo, de unos diez centímetros a la salida de la válvula, en lo alto de codo antisifón, con ello evitaba el goteo a la sentina y mejoraba la función de la válvula, que con esas gotas de agua entrando y saliendo eliminan los acúmulos de sal.
