Copas.

Primero, gracias a Dios, en nombre de los tripulantes. También gracias al cámara que ha realizado el vídeo.
De todo accidente, un análisis detallado permite sacar conclusiones para evitar que se repita y aplicarlas en esos momentos críticos que todos hemos tenido o tendremos.
Mi personal opinión radica en una muy baja experiencia de toda la tripulación; a esto se suma unas condiciones de mar -no muy fuerte-, pero lleno de olas rompientes y naturalmente la proximidad del espigón contra el cual, finalmente, se estrella el barco impulsado por un agente externo (viento o corriente).
Bajo mi criterio, nunca, nunca se debe perder el control del barco.
Sí vas a vela, no arriarlas hasta que esté el motor funcionando y un poquito más para que se caliente, asegurando la continuidad de la alimentación de combustible.
Si por el contrario, sales de un puerto a motor y comienzas a preparar el izado de las velas; hasta que estas no estén completamente operativas, no cortar motor.
Esto que, -es lo que la mayoría realizamos-, se ha de efectuar alejándose prudencialmente de los peligros y la bocana del puerto, siempre en función de la dirección e intensidad del viento, y sobretodo del estado del mar.
Espero que recordemos el vídeo, cuando las
"prisas" nos invadan.
Recordad que un accidente mayoritariamente sucede -no por un gran fallo o error-, si no por la acumulación coincidente de pequeños fallos.
Saludos.