Yo ya no sé qué decir, ni qué comentar, ni qué palabras poner. Lo de esta taberna me desborda.
Así que me pido otro trago, invito a una ronda y me quedo como siempre a esperar, desde el rincón, que novedad aparecerá en el próximo instante.
Me descubro, os admiro y estoy feliz de llevar aquí desde su origen. Es que no es para menos.
Agustín.