El primer incendio puede ser un accidente fortuito, pero el segundo es una negligencia incomprensible. En cualquier incendio forestal, una vez extinguido el fuego, queda siempre un retén por si reaviva. En un puerto deportivo, con barcos humeantes y seguro que con gasoil y gasolina flotando, se marchan sin dejar a nadie.
Admiro profundamente a los bomberos, pero no lo entiendo.
