Es evidente que somos como críos.
La ilusión por los juguetes dura toda la vida, lo único que cambia es el precio.
De peque juegas con barcos de juguete, de mayor los compras de verdad y una vez los tienes hay que avituallarlos con más juguetes, cual el que pone la armadura al soldadito miniatura.
Aprovechar las vacaciones para echar cuatro pasos tampoco viene mal...
A disfrutar!
Saludos
