Cervecitas para todos.
Permitidme que meta el teclado en esta discusión tan interesante con una idea que me ronda la cabeza y me gustaría compartir con la Cofradía.
Todo el mundo da por sentado que el stay volante se usará para velas pequeñas, y en caso de mal viento. Es lo usual, lo que se espera de nosotros, vaya. Pero, ¿porqué no lo hacemos al revés?
Veamos. por ejemplo, el caso de un aparejo del tipo de los actuales Hanse. Si no recuerdo mal van aparejados casi en cabeza (8/9 o así), con foque autovirante, aunque preparados para un génova al 140%, y una mayor enorme. Resulta que con el foque es un aparejo comodíosimo para vientos por encima de 12-15 nudos. Con menos de esto, resulta perezoso. Por contra, con el génova resultará fabuloso por debajo de estos vientos, aunque si refresca, ya nos sobrará trapo. Entonces es cuando si enrrollamos el génova ya no pintará igual.
Y digo yo: ¿Porqué no utilizar el stay volante, anclado lo más a proa posible, para engarruchar el génova ligero, y llevar siempre el foque autovirante en el enrrollador?. siempre será mejor traginar la vela de proa con vientos ligeros, aunque esta sea más grande. Además, si necesitásemos un tormentín, también nos servirá el mismo stay.
¿Algien piensa lo mismo? ¿O acabo de decir una gi*******llez?
Por si acaso, antes de ser pasado por la quilla, me pagaré otra rondita
